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La democracia no puede funcionar a menos que aquellos que expresan su elección estén preparados para elegir sabiamente. La verdadera salvaguarda de la democracia es, por tanto, la educación. (F. D. Roosevelt)
El magnicidio

EL MAGNICIDIO DE PRIM

El general Juan Prim y Prats fue un destacado militar y político masón español del siglo XIX. Nació en Reus el 6 de diciembre de 1814 y murió en Madrid el 30 de diciembre de 1870. Era hijo del notario y militar Pablo Prim y Estapé y de Teresa Prats y Vilanova. Casado con Francisca Agüero y González (1821-1889) en París, el 3 de mayo de 1856. Tuvo dos hijos, Juan (1858-1930) e Isabel (1862-1927).

En su biografía profana debemos señalar que luchó en la Primera Guerra Carlista, y en la guerra de África. Fue capitán General de Puerto Rico (1847-1848), ministro de Guerra (1868-1870) y diputado progresista por Vich y Barcelona. Se le concedieron los títulos de conde de Reus, marqués de los Castillejos y vizconde de Bruch. Participó activamente en el derrocamiento de la reina Isabel II y tras la salida de España de la reina, fue nombrado por el regente Francisco Serrano y Dominguez, presidente del gobierno Provisional, cargo que ocupó desde el 18 de junio de 1869 hasta su asesinato el 30 de diciembre de 1870, precisamente el día que pisaba tierras españolas el rey Amadeo de Saboya, por el que Prim había apostado. Su muerte, oficialmente se debió, a las heridas que había sufrido en el atentado del 27 de diciembre de 1870 en la calle Turco de Madrid, cuando regresaba a su casa desde el Congreso de los Diputados. Estudios recientes confirman que realmente murió estrangulado. Fue enterrado en el Panteón de Hombres Ilustres en Madrid, desde donde fue trasladado en 1971 a su localidad natal.

Velatorio de Prim en el que Amadeo de Saboya le presenta sus respetos

Desde el punto de vista masónico, diremos que se inició en la logia Tolerancia y Fraternidad en 1839. En el momento del magnicidio era grado 18 y según indican algunas fuentes, ese día estaba invitado a una tenida para celebrar el solsticio de Invierno, a la que Prim excusó su asistencia, pues esa misma noche tenía que viajar a Cartagena a recibir a Amadeo I. Galdós relata en 1910 que en la Basílica de Atocha, donde se velaban sus restos, unos treinta iniciados del Gran Oriente Nacional de España le hicieron la una ceremonia fúnebre masónica. Además de Prim, en el primer gobierno Provisional se encontraban los masones Sagasta (ministro de Gobernación), Ruiz Zorrilla (ministro de Fomento), Martos (ministro de Estado), Moret (ministro de Hacienda) y el almirante Beranguer (ministro de Marina). Se ha dicho que la entronización de Amadeo de Saboya se debió al voto masónico, pero debemos señalar que aunque es cierto que quince diputados masones votaron por el duque de Aosta, no es menos cierto que dos votaron por el duque de Montpensier, cuñado de Isabel II, y que once querían la proclamación de la República. Ruiz Zorrilla, Gran Maestre del Gran Oriente de España, fue el presidente de la Comisión que viajó a Florencia a comunicar a Amadeo su elección como rey.

El siguiente vídeo, "Prim, el asesinato de la calle del Turco", es una película realizada por TVE para conmemorar el segundo centenario de su nacimiento y que se emitió el día 15 de diciembre de 2014.

Sinopsis:

La berlina, mostrando los impactos de bala

Madrid, 1870. El argumento nos sitúa en una España con un gobierno provisional presidido por el general Prim. El regente es el general Serrano. Ambos, prestigiosos militares de ideas progresistas que han protagonizado la revolución que destronó a Isabel II en 1868. Revolución financiada en buena parte por Antonio de Orleans, el duque de Montpensier, que esperaba ocupar el trono vacante. Pero Prim nunca permitirá que ni un Borbón ni un Orleans vuelva a ceñirse la corona.

El 27 de diciembre de 1870, la berlina en la que Prim se traslada desde el Palacio de las Cortes hasta su domicilio es interceptada en la calle del Turco por otros dos carruajes, y una decena de hombres armados con pistolas y trabucos disparan contra el general. Prim llega mal herido a su casa y oficialmente muere 72 horas más tarde, el día en que Amadeo, futuro rey de España, que no alcanza a ver con vida a su valedor, entra en Madrid.

Una historia de la que será testigo directo un joven escritor y periodista, Benito Pérez Galdós, que examinará las circunstancias que la rodearon, hasta atar los cabos del magnicidio.

 

Prim, el asesinato de la calle del Turco
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