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La guerra es una masacre entre gentes que no se conocen para provecho de gentes que sí se conocen pero no se masacran. (P. Valéry)

Trescientos años de Masonería, trescientos años de Luz

Colaboración de la Logia Pitágoras de Málaga publicada en el diario "El Faro de Ceuta" el día 23 de octubre de 2017

¿Qué es la francmasonería?

La mejor definición de la Francmasonería viene recogida en el artículo primero de la Constitución del Gran Oriente de Francia (GODF): la Francmasonería, institución esencialmente filantrópica, filosófica y progresiva, tiene por objeto la búsqueda de la verdad, el estudio de la moral y la práctica de la solidaridad. Trabaja por la mejora material y ética y el perfeccionamiento intelectual y social de la humanidad.

La Francmasonería tiene como principios la tolerancia mutua, el respeto a los demás y a uno mismo y a la libertad absoluta de conciencia. Considerando las concepciones metafísicas del dominio exclusivo de la apreciación individual de sus miembros, rehúsa toda afirmación dogmática. Concede una importancia fundamental a la Laicidad. Su lema es Libertad, Igualdad, Fraternidad”.

Una organización abierta

Hacerse francmasón implica ser contactado por los miembros de una logia: un recorrido difícil y largo que comprende tres entrevistas y un voto cualificado. Para abandonar la logia, basta con enviar un correo: todo lo contrario de un movimiento sectario en el que sí se entra fácilmente, en el que se abdica de la propia libertad y bienes, y del que rara vez se sale indemne.

La adhesión a una logia del GODF implica una cotización anual, así como la participación en reuniones mensuales (llamadas Tenidas).

Ciertas organizaciones, para desarrollarse, toman de la Masonería algunos elementos, pero NO tienen nada que ver con la Francmasonería.

Un lugar de reflexión

La Francmasonería ofrece herramientas de búsqueda personal, filosófica, espiritual…pero no es, en ningún caso, una “religión sustitutoria”.

Sus rituales y las leyendas fundacionales de la Orden tienen a menudo un origen bíblico, pero la Francmasonería ni imita a las religiones ni las rechaza. Siendo adogmática, no imponiendo ninguna creencia, no se sitúa en el mismo plano: la Francmasonería cuestiona al Hombre y le propone encontrar en sí mismo su verdad. Por lo demás, numerosos miembros del GODF son creyentes y practicantes de cualquier religión, lo que no les impide defender el corolario de la libertad de conciencia: la Laicidad.

La iniciación

La Francmasonería presenta una dimensión única en el mundo occidental: la iniciación.

Iniciarse es entrar en una fraternidad y es también comprometerse en un camino de progresión personal merced a un ritual y unos símbolos. Por la utilización de estas “herramientas” comienza el nuevo iniciado su trabajo masónico, que es esencialmente “trabajo sobre sí mismo” en la más total libertad de conciencia.

A veces se oye hablar de “método masónico”: es el trabajo que hacemos en la logia, siempre inacabado, que se va completando con la búsqueda individual, que es lo propio del masón. La Luz que busca cada masón (entendiéndose “Luz” en el sentido que se le daba en el siglo XVIII) ilumina su camino y disipa los condicionamientos del estatus social: iniciación y práctica del ritual contribuyen, de este modo, a la emancipación de los individuos.

Una apuesta por la Libertad

El GODF se preocupa por lo que sucede en la sociedad, pero nunca a través de un debate partidista.

Se trate de opciones políticas o de creencias religiosas, la libertad de conciencia es esencial. Efectivamente, la Francmasonería tiene como vocación reunir a hombres y mujeres de diversas opiniones; todas las sensibilidades están representadas en su seno, exceptuando las contrarias a los valores: Libertad, Igualdad, Fraternidad, concediendo una importancia fundamental a la laicidad.

GODF: Histórico y democrático

Contando con más de 240 años, el GODF es la obediencia más antigua del panorama masónico (fue fundado en 1773 en continuidad con la primera Gran Logia que se remonta a 1728), y la más importante (más de 50000 miembros, agrupados en cerca de 1300 logias en los 5 continentes).

Las logias del GODF ofrecen un amplio abanico de prácticas y temas de estudio: temas prospectivos de sociedad, reflexión sobre el simbolismo, espiritualidad…esta diversidad es fuente de riqueza y de fructuosos intercambios.

El GODF funciona con un modelo democrático. Sus logias son soberanas. Las diferentes funciones (Gran Maestro, Consejeros de la Orden, Presidentes de las logias…) son todas electivas y se enmarcan en el plano del cúmulo, la renovación y la duración.

Las logias están representadas en la Asamblea General (llamada “Convent”) según el principio “una logia, un voto”. Asimismo, diferentes comisiones permiten profundizar en campos como la laicidad, la bioética o el desarrollo sostenible, entre otros muchos.

Museo, Fundación y publicaciones

Además, el GODF edita varias publicaciones divulgativas y de estudio, impulsa una fundación y da a conocer la historia de la Francmasonería en su museo.